sábado, 23 de mayo de 2020

El peor cumpleaños

Hay algo que adoro celebrar, aunque parezca contradictorio, teniendo en cuenta las veces que intenté acabar con mi vida.
Mis cumpleaños para mí son sagrados, nada ni nadie me los puede arruinar, pero este año, por más que hice el intento, fue el peor que he tenido...
Soy una engreída de lo peor y desde que mi sobrino nació dos días antes de mi cumpleaños sabía que se robaría toda la atención que había sido mía hasta ahora, pensé en tirar a la basura los cumpleaños familiares, no existirían más, seguro que piensan que soy una exagerada, eso pensó cada persona a que se lo dije, nadie podría entender lo que significa para mí.
Intenté ser madura, intenté ser positiva, me esforcé por dejar de lado mi capricho y le dije a mi mamá que hicieramos una cena como el año pasado, mi cumpleaños caía domingo, así que podia hacer la cena el sábado y luego me podía ir con mis amigos a celebrar y recibir mi cumpleaños en algún lugar, mi mamá dijo que no había ningún problema.
Entonces llega mi flamante hermana hecha un huracán con los planes para el primer añito de su nieto (mi sobrino), todo era sobre Mateo y traté de no tomarle mucha importancia, para mi cena no eran necesarios tantos preparativos, pero entonces me pidió que le preparará los cupcakes y le pregunté cuándo sería la fiesta, no sabía si lo haría jueves que era su cumpleaños o el viernes que es como más cerca del fin de semana, bien ingenua yo, me contestó muy tranquila que el sábado. Me quedé helada, "Mamá, el sábado te dije que haría la cena", vi en su expresión que lo había olvidado por completo, no dije nada más, solo quería llorar.
El sábado ignoré a todos, me levanté, me bañé y salí sin almorzar. Simplemente no quería estar en casa, aunque no sabía bien que hacer, yo por dentro estaba hecha pedazos, pero como siempre, tenía que fingir que no. En mi cumpleaños no puedo estar mal, nunca eso puede pasar. Faltaban menos de 24 horas para cumplir un año más y lo último que quería era volver a casa, tenía que estar en otro lugar, cualquier lugar. Les avisé a mis amigos que bajaran a centro cívico, el plan era alcoholizarnos y terminar en algún depa... eso no pasó.
Me fui al cine, salí bastante temprano de casa, escogí una película casi al azar y fue hermosa "El llamado salvaje", tienen que verla. La película ni terminaba y Assia estaba reventandome el teléfono (mi novia siempre tan intensa, ok, no es mi novia, pero es mi bebé hermosa). Salí y estaba esperandome afuera del cine, nada más romántico, la amo. 
En plaza San Martín había una carpa dónde estaban haciendo pruebas de VIH gratuitas, Assia me dijo para hacernos la prueba y me pareció buena idea. Mientras estábamos esperando los resultados me habló Jamil, al tarado le cancelaron los planes y se quiso unir a los míos, mis planes eran más inciertos, pero me valía, si podía ver a ese tarado un rato mi cumpleaños sería menos triste. 
El resultado fue negativo, claro, no esperaba otra cosa, nos regalaron condones y lubricante ( ¿y qué creen? No tardé nada en usarlos). Llegó Jamil, fuimos a centro cívico, nos dio flojera esperar a alguien más y fuimos a comprar alcohol, Jamil llamó a su amigo y como es un fresa que no quería tomar en el parque, nos dijo para ir a su restaurante y estar más tranquilos (fresa, fresa, fresa), el restaurante de Jamil estaba a unas cuadras. Llegamos, subimos al segundo piso, música, alcohol, weed y todo chill. Definitivamente el momento más feliz de mi cumpleaños fue cuando esas tres personitas cantaron el happy birthday, fue muy lindo y estar ahí con Jamil fue perfecto, conozco a ese mocoso hace años y realmente lo adoro, lo quiero demasiado.



Margo y Luis León (Dos de mis amigos) pasaron fugazmente por el restaurante antes de las 12, salieron con la excusa de comprar trago y nunca volvieron. Assia se fue como a las 3AM, quería que vaya con ella a un tono de Breña, pero no me ubicaba en una fiesta con desconocidos, al irse me dijo "No vayas a hacer trío, huevona" y fue como la premonición de la tragedia, me reí y le dije a Jamil lo que me había dicho, muy segura de que alucinaba "Somos amigos", le contesté, que ingenua.
Se nos había acabado el trago y el papel para la hierba, fumamos en una papa, fue muy random. Yo solo quería escuchar música y hablar hasta que amaneciera, pero a Daniel (el amigo de Jamil, claro) se le ocurrió jugar a la botella borracha (¿Cuantos años tienen? ¿12?), yo le mandé a hacer cosas super fresas como dar vueltas para que se caigan o hacer planchas, Jamil me mandó a bailar sexy y no tengo ni puta idea de como hice. Mientras estábamos sentados Jamil estaba tocando mi trasero, y yo no sabía si quería que parara o que tocara algo más.
Todo se fue a la mierda cuando Danielito tuvo otra genial idea, "Besa a Jamil", dijo, y mientras yo pensaba en los 5 años de amistad, Jamil decía "Normal, somos patas", la última palabra la pronunció con su boca encima de la mía, se me hacía surreal tener la lengua de Jamil casi en la garganta (exagero), estaba besando al mocoso que conozco desde que tiene 15 años, se sentía bien y a la vez no, mi historia con Jamil es muy larga, dejé de besarlo en cuanto su amigo dejo de contar los 20 segundos.
Me levanté con la excusa de ir a ver mi celular que estaba cargando y cuando volví a sentarme, me senté un poco más lejos de Jamil. Claro que en ese momento quería todo con él, pero que estuviera su amigo me cortaba el rollo, igual él con la excusa de "pasarme el humo" volvió a besarme, su forma tan agresiva de besar me excitó al instante, aún así yo podía controlarme y le dije "Para, ahí está tu amigo" y dijo "Ah, verdad", pero luego dijo "No le importa" y volvió a besarme, aparté mi rostro y me quedé en blanco un minuto, el continúo besando mi cuello y tocando en medio de mis piernas, yo no sabía si la marihuana disparaba las hormonas de mi amigo o me tenía muchas ganas. Entonces Daniel soltó "Dónde come uno, comen dos", ¡Help me!
No puedo describir un orden especifico de los sucesos que siguieron, pero lo intentaré, recuerden, yo también estaba ebria y drogada. Después de mi minuto de meditación decidí besarlo también, me senté encima de él y recordé cuando estaba enamorada de él y lo besé con ternura, como beso a mis flacos, con esos besitos cortitos, la ternura se me olvidó cuando comenzó a meterme los dedos, "Entonces ¿Tu amigo nos va a ver?", yo ya había notado que se estaba tocando, no me importaba mientras no me tocara a mí, "Será como ver porno en vivo" respondió,  yo solo me reí. 
Pero el tipo no quería ser un simple espectador, se acercó y lo ignoré, me puso el pene casi en la cara y me giré "Quiero que me la metas ¿Ok? Solo tú, quiero que seas tú", le dije a Ja, ¿Sí?, preguntó muy excitado, pero no era para nada una pregunta, sentí como sacó su pene y me penetró, ok, tenía la verga de Jamil dentro de mí, se seguía sintiendo surreal. Comencé a moverme encima de él, escuchar sus jadeos fue demasiado sexy y me encantaba, mierda, salté tanto que sentía que ya no estaba ahí, sudé demasiado y tal vez me hubiera desmayado, pero él me dijo que me parara y yo obedecí (lo sumisa predomina), me puso de espaldas contra la mesa y la volvió a meter, fue agresivo y me gustó, como jalaba mi cabello y me nalgueaba, pero el quería algo más y yo fuí muy estúpida y cedí. Él quería verme con su amigo, su amigo era lindo, podría decir que hasta más guapo que él, pero no me hacía sentir nada, así que cuando me la metió fue eso lo que sentí nada y para joder más, me quede callada y casi muerta, pero cuando Jamil me la metia gemia como perra en celo, obvio eso se la bajó a su amics y ya solo se quedó viendo. Jamil me la metió por atrás y estaba tan drogada que ni me dolió, Jamil fue el primero en probar el piercing de mi pezón, pensé que iba a doler, pero ya no dolía, Jamil fue mi último polvo, hasta ahora no he vuelto a coger :) 
Salimos de ahí antes que amaneciera, Daniel y yo nos ibamos por el mismo camino, se ofreció a llevarme en su bici, pensé que no sería un mal modo de morir, tenía que poner mis pies en unos palitos que están en las ruedas y sujetarme a sus hombros, moría de miedo, las curvas que se mandaban, por poco y beso el piso cuando al fin bajé. Me quedé un rato en el paradero, me subí recién como en el 4to carro, no quería llegar temprano, pero iba a ser inevitable. Cuándo al fin llegué seguía siendo demasiado temprano y no podía volver a casa, porque entonces mi mamá sabría que tomé el carro en un horario peligroso, así que caminé por la avenida y me senté en una banca, como una hora, muriendo de sueño, bonita mañana de cumpleaños. Como 10 taxis se ofrecieron a llevarme, uno hasta me dijo para ir a la playa, otros carros particulares, hasta combis y motos, no sabía que en la mañana también acosaban, al menos no tanto.
Al fin decidí ir a casa, ni me sintieron, me metí a la cama, mi amics me preguntó si llegué bien, él ya despertaba, yo ni dormía, después de un rato me vio conectada y escribió "Duermete oe". Y dormí casi todo el día, cuando estaba despierta me quedaba pensando, moría de miedo de que todo se arruinara, pero no fue así, él sigue siendo mi amics estúpido, seremos Neptuno y Saturno hasta el fin.


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