miércoles, 18 de diciembre de 2019

Cama 51 (Parte 1)

Estar una semana en el hospital es como si fuera un mes, estar 11 días fue una tortura. El tiempo pasa tan lento, todo se mueve de forma distinta; los médicos decían que querían hacer lo mejor por mí, que querian que mejorara, yo solo sentía que mi vida estaba en stop.
El sábado 2 de noviembre llegué al hospital por emergencia y después de 2 días ahí, y sin que mi opinión contara para nada, me hospitalizaron en psiquiatría, no quería estar ahí, pero no tenía fuerzas para hacer algo al respecto, no quería fingir, no quería pensar, solo quería dormir.
Lunes, ingresé casí a las 5PM, a la hora de la cena, aún tenía dificultades para moverme, pero mi vista ya estaba estable, me quitaron la sonda para orinar, me dejaron con pañal ¡Jah! Como si yo fuera a hacer pis en un pañal. Me quedé mirando el vacío, intentaba situar todo en un escenario de "Grey's Anatomy", no era tan emocionante, pero al menos podia entender algo mejor la jerarquía, fue un residente el que ordenó mi hospitalización, el psiquiatra churro traidor (Guillermo). Seguía somnolienta, así que esa noche se me pasó de largo sin sentirla.
Martes, a las 5AM prenden las luces, a las 6AM nos toman la temperatura, a las 7AM traen el desayuno y luego empiezan las visitas médicas. Desperté y noté que tenía una compañerita nueva en psiquiatría. Dana, en la cama 44, intento de suicidio, escuché que se tomó 2 blister no sé de qué, en mi mente pensé "¿20 pastillas? Novata". Dana no tenía una mano, era joven, se veía como una niña, tan tierna y frágil, siempre decía todo con una sonrisa, de no saberlo yo jamás pensaría que quisiera acabar con su vida. Aparte de Dana, habían dos chicas más en psiquiatría, cama 43 y 46, también un venezolano en la cama 47, era muy inquieto, se acercaba a las camas a jugar ludo, se fue ese día por la tarde, nunca jugamos ludo.
Guillermo, el pisiquiatra, se acercó a hacerme más preguntas, en ese momento aún me agradaba hablar con él, era mejor que hacer nada, también, por alguna razón, necesitaba desahogarme, aunque eso significara que me quedará más tiempo (¡Psiquiatra churro traidor!). Mi mamá llegó tarde a la visita, más de las 3PM, la visita es a las 2PM, yo necesitaba ducharme, a punto estuve de meterme sola, pero en la mañana fue toda una lucha llegar al baño, me levanté, caminé, tambaleaba, nada más el camino de mi cama hasta la puerta me parecía infinito, una técnica de enfermería me acompañó hasta el bañó, luego me di cuenta que no fue amabilidad, me tenían vigilada, como si pudiera matarme ahogándome en la taza del váter. En psiquiatria no te dejan tener celular, (y una infinidad de cosas más), no tenía nada para leer, nada por hacer, solo estaba con mis pensamientos, y mis pensamientos eran sobre Jared, eso y que la próxima vez me lanzaré de un puente.
Miércoles, la cama 43 y 46 salieron de alta, ya solo quedábamos Dana y yo en psiquiatría. El ala tenía 10 camas, las camas que no eran ocupadas por pacientes de psiquiatría las llenaban con pacientes de medicina, también habían dos casos de abandono (49 y 50). Llegó a la cama 47 un paciente con cáncer terminal, era relativamente joven, 41 años, le pusieron una sonda para alimentación, se la quitó, el respirador también se lo quería quitar, era triste escuchar sus lamentos. 
Faltaban 10 minutos para que acabaran las visitas, y mi mamá llegó con Daniela, estaba muy aburrida, así que era frustrante que no llegaran. Mi ansiedad aumentó cuando mi mamá me dijo que no le dejaron darme ni mi libro, ni mi diario, me sentía tan enojada y no podía explotar, el libro fresa que me trajo mi mamá yo lo quería romper. En casa simplemente golpearía almohadas, aquí no podía hacer nada, se me hizo muy difícil dormir, pero cuando lo hice caí rendida.
Jueves, el paciente de la cama 47 falleció a la 1:30AM; la vida es muy extraña, anoche ese señor conversaba con el paciente de al lado, hoy no está más, su cuerpo no es más que un objeto, sin vida, sin alma. Yo me enteré de todo esto al despertar, su cama vacía, enfermeras entristecidas. 
Mi mamá se coló luego de recibir el informe médico, me trajo un libro de pupiletras, dijo que volvería a la hora de visita, le dije que no era necesario, me dijo que si le alcanzaba tiempo vendría, no vino, me sentí sola.
El psiquiatra dejó indicado que me quitaran la vía, ya no estaba recibiendo cloruro o algún medicamento, por lo tanto era inútil, solo se me estaba haciendo un moretón en el brazo, insistí para que me la quitarán y no lo hacían, llegó el cambio de turno y nunca me quitaron la puta vía, entonces realizé mi acto de rebeldía y me la quité yo misma, quise dejar mi vía con mi sangre ahí a la vista como una gran obra, un trofeo, pero tenía que ser prudente, así que solo la boté a la basura, nadie nunca se enteró de mi hazaña.


martes, 18 de junio de 2019

18

Un día normal, vas de visita a la casa de tu mamá y te encuentras con tu postre favorito, ordenas tu ropero y te encuentras s/.20, sales a comprar pan y regresas con un gatito nuevo... Son sucesos inesperados que pueden cambiar tu día, incluso tu vida. Él llegó de esa manera.
Estaba mal aquel día, estuve vomitando toda la mañana y tenía una resaca del demonio. Ok, esto no empieza de la forma más romántica ¿Saben por qué?  Porque no lo es, es más real, y la vez, de esas cosas que no suelen pasar. En fin, como decía, me sentía fatal y normalmente en esos casos duermo todo el día, pero él me dijo que quería verme y para mí, que alguien te diga eso es muy especial.
Él... Jared, el chico que ahora me trae loquita (más de lo normal). Lo conocí hace algunos años, no muchos, me atraía de forma física, pero no hubiera pensado que llegaria a ser importante para mí. Estuvo en Argentina 2 años, una amiga dijo que habia vuelto. Decidí hablarle porque detesto a su ex, odio admitir que soy rencorosa, pero así soy, él sabe las razones por las cuáles le hablé, razones que pasaron a segundo plano muy rápido y luego terminaron desapareciendo.
Hablamos por 2 semanas, hubo coqueteo desde el primer día, no sé por qué, pero me gustaba.
Tuve miedo cuando lo vi, pensé ¿De qué mierda vamos a hablar? Eso no fue problema, él siempre tenía que decir, además pronto descubrí que ambos amabamos las series, películas, libros, mangas, cómics... Unos frikis totales, muy bello. Estábamos viendo muñequitos de los transformers cuándo él tomó mi mano, comenzamos a caminar así. Cuándo él tomaba mi mano lo hacía directamente, cómo si mi mano ya fuera de él; yo en cambio era más sutil, tocaba su hombro, bajaba a su codo y deslizaba mi mano hasta la suya, me encantaba que sus dedos ya estaban esperando entrelazarse con los míos.
Suerte para ambos, tal vez más para mí, ese día había una expo de Star wars, estaba extasiada. Cuándo cruzamos la puerta, él me jaló hacía él y me dio un beso, fue perfecto.
Hablamos más, hablamos mucho, y cuándo me acompañó a mi paradero me dijo que no me fuera aún.
"¿Quieres entrar?" fue la frase con la que intenté sabotear todo lo que había pasado en esas horas, no es que lo haya hecho conscientemente, sólo sabía que él quería entrar, había un hotel al frente.
Fue hermoso, sí, el sexo también puede ser hermoso, cada beso, cada caricia, me miraba cómo si fuera perfecta, una sensación poco familiar.
Nos teníamos que ir, pero era difícil, estaba desnuda, abrazada a él, cuando me preguntó si quería ser su novia y le dije que sí, besé su barbilla y su cuello, "Esto es demasiado loco" le dije, "No duraremos ni una semana", pensé.
Tenía miedo, he tenido miedo todo el tiempo, nada es tan bonito, nada funciona tan fácil.
Es un mes apenas, pero yo adoro a ese chico, quiero vivir tocando el lunar de su cuello, escuchando su linda voz, que se quede dormido en una llamada y tan sólo oír su respiración. Quiero caminar de su mano, cantar en la calle, que me escuche saludar a cada animal que se nos cruce en el camino, ir al cine, tan sólo  estar con él, cada lugar es especial si estamos juntos. Quiero ser parte de sus sueños y hacerlos realidad.
Quiero hacer cosas tan tontas como celebrar los 1000 días o cosas tan serías como que sea el padre de mis gatos (Equisde).
Te quiero demasiado, Jared, no sé cuánto tiempo esté a tu lado, no sé que nos espera, pero trataré de que sea lo mejor. Aún hay muchas cosas que tengo que hacer por primera vez contigo ¿Estarás para mí?



domingo, 24 de marzo de 2019

Me celebro a mí

Ha pasado 1 mes, un largo mes, desde que cumplí un año más de vida, o más bien uno menos, ya que mi meta es morir joven, quizás unos 20 o 25 años más, 30 máximo, en fin, ese no es el punto.
23 de febrero, mi día sagrado, el día en que no dejo que nada ni nadie me moleste, el día en que soy una egocéntrica total y no me siento culpable por ello. Así sea infantil, engreído y caprichoso no prestar atención a la llegada de un nuevo miembro de la familia, pensé "Ok, él es el centro de atención hoy, ni siquiera me dieron almuerzo, pero no me enojaré, voy a respirar y seguir adelante".
Había organizado una pequeña cena para unos cuántos invitados, quería que probarán la comida de mi mamá, era mi regalo para ellos, y su regalo para mí era probar qué soy lo suficientemente importante como para llegar hasta mi casa y compartir ese momento conmigo.
El primero en llegar fue Miguel, amo a ese chico, en serio, es un gran amigo, es bien jodido, molesta de un modo en que casi nadie entendería porque le tengo tanto cariño, pero yo sé que es una gran persona. Lamentablemente no llegó solo, llegó con alguien a quién le dije específicamente que no vaya, que no estaba invitado, que me incomodaba su presencia ¿Cómo pueden haber personas así? O peor ¿Cómo pude ser novia de alguien así? Le llegó, igual se apareció en mi casa a invadir ese momento íntimo con personas que SÍ QUIERO, hice lo de siempre, respirar y seguir adelante.
Mis amigos por siempre tardones, no llegaban, así que fuí con Miki y Luis (mi ex, aj) a comer pizza en la esquina, en el "Che pizza", sus pizzas son deliciosas, Miguel invitó, wuu... Los tardones seguían sin aparecer.
El siguiente en llegar fue Jonathan (alguien que en poco tiempo se ha hecho mi amigo, o como digo yo 'amics'), tuvo un detalle muy bello, me trajo un Pie de Manzana, sísísí, un pie de manzana ¿Entienden lo hermoso?

Fui con Jonathan a recoger a Susan (mi leca favorita) y justo llegaban Renzo (mi bff del grupo) con Fátima (también del grupo, sí ¿Qué grupo dirán? Me he ausentado mucho, ya les contaré).
Pasó como quería, les encantó la comida, y es que mi mamá cocina delicioso. Tengo mucho que agradecer, mi tía preparó pisco sour, mi hermana, mis primas siempre ayudando y estando presentes, mi abuelita prestando su casa, mi familia es hermosa, soy afortunada.
Y además tuve una mascota de cumpleaños, una linda perrita a la que quise llamar Volt, tendrían que ver lo hermosa y tierna que era, yo quería que se quedara, pero por suerte consiguió dueños muy cerca, de todos modos aquella noche fue una invitada más.


La noche no podía terminar, así que Miguel nos jaló en su carro hasta el centro (con el cuál estuve molestandolo toda la noche con que se lo habían robado, es que SJL no es exactamente uno de los distritos más seguros y él tenía algo de recelo en venir).
Bebimos en nuestro árbolito, tradición del grupo, llegaron Sofía, Juancho y Susje, todos nos fuimos a una discoteca luego, nos fuimos a Casona. Bailamos hasta las 4AM más o menos, rayos, me dolían los pies, encima tenía una inflamación en el tobillo que hizo imposible que siguiera de pie, tuve que descansar un rato, pero valió la pena. Aunque lo interesante vino después.
Cuándo nos amanecemos es para volver a casa después de que salga el sol, no hay de otra, así que era muy temprano para volver... Los sobrevivientes fuimos Renzo, Jonathan, Susan, Juancho y yo, y por idea del último decidimos ir a invadir Campo de Marte, fue muy divertido, nos metimos por un hueco que había bajo unas rejas, todo en silencio y oscuro, hasta que uno de los vigilantes apareció en escena, no nos había visto, nuestra misión era evitar eso, Juancho fingió ser pasto y se tiró al cesped, los demás nos quedamos muy quietos como rocas, les dije que si se acercaba deberíamos fingir que éramos fantasmas, así se asustaba  y no nos decía nada, no me hicieron caso (buuu), fallamos en nuestra misión, nos vieron, el vigilante se acercó rápidamente con su bicicleta y su linterna y nos invitó a retirarnos "Callense, no nos ha visto", dije tratando de que al vigilante le causara gracia y nos dejara quedarnos un rato más, no funcionó (buuu x2). No nos fuimos, hicimos nuestra propia película de persecución, huyendo de los vigilantes y sus linternas, metiendonos por zonas oscuras, lamentando no tener galletitas para los perros, ellos si me daban miedo, alucinaba que se iban encima de nosotros y alguien terminaba en el hospital. Finalmente ganamos, salimos del parque por nuestra propia voluntad por la puerta que abren a las 6AM para que paseen a sus perros.


La caminata de regreso casi no la soporto, terminé sentada en la vereda del paradero, con los pies matandone y muerta de sueño, pero sintiendo que fue un gran cumpleaños.

domingo, 17 de febrero de 2019

De vuelta con "Dale vuelta"


Estoy aquí después de mucho y espero no volver a ausentarme de ese modo.
Ayer fue un día lindo, no tienen ni idea de como me he estado sintiendo, muy triste y sin ánimos de nada, entonces sabía lo que necesitaba, a mi antidepresivo viviente.
La banda de mi mejor amigo, Jamil (ex amor de mi vida) tocaba en un evento en el centro de Lima y me invitó, además también tocaba una de mis bandas favoritas "6 voltios". El concierto era por los 40 años de Renzo de "Dale vuelta".


Entré y no lo ví, no me di cuenta de que estaba al frente mío, fue él quien me saludó, "Mavas" me dijo, como adoro cuando me llama por apodos que nadie más usa (Mavas, Mavu, Mavucha... etc). Me presentó a su novia y rayos, no pude evitar tratar de verle el trasero, Jamil me había dicho que lo tenía enorme, pero tenía puesta una casaca y no se veía nada, así que me quedé con la duda. Me molestó un poco cuando la vi, porque: Celosa siempre. Pero luego se me pasó, porque él no fue diferente conmigo para nada, nos reíamos de todo y hablabamos de cosas que nadie más entendía, nuestra química es única, y pasan y pasan las novias, pero yo nunca paso, y si alguien debía estar celosa, era ella, ok.
"Los kidz" fue la banda que abrió el concierto y la primera canción fue la que me dedicó.

"Meses y años de verte y no me canso... Siempre buscando la manera de encontrarnos, juntos para estar. Y aúnque a veces no coincidamos, la intención siempre está. Aún quedan cosas de las que hablar, pero quiero decirte que te quiero besar, hay tantas cosas que me gusta decir y una de ellas es que contigo aprendí... A amar, a soñar, a vivir, a explorar, a volar, a escapar, a decirle a mi chica que la quiero de verdad."


Uff, me derretí, era la primera vez que lo veía en el escenario y siendo sincera (y como se lo dije), esperaba que fuera un desastre, pero no fue así, ha madurado musicalmente mi bebé (musicalmente nada más, porque sigue siendo un tarado y lo amo así).

Después me perdí un rato, quería estar sola, fuí a llorar unos minutos porque todavía tengo algo que me jode por dentro, pero me calmé. Me hicieron una entrevista, la cuál fue un desastre. O sea, yo estaba pensando "Alonso, hijo de puta, ojalá te mueras" y de pronto llega a un tipo a hacerme preguntas, yo estaba desconectada del mundo, ni pude recordar una canción de "6 voltios" cuando me preguntó cual era mi favorita, menos mal no me preguntó una de "Los kidz" porque ahí sí mi cerebro explotaba. Hice un amigo de 30 minutos, escuché a "6 voltios" y me desahogué bebiendo y cantando sus canciones, luego me fuí.

Hablé con Jamil hasta quedarme dormida, no quise ser cursi y darle las gracias de algo que él no tiene ni idea, no sabe, nunca entendió el efecto que tiene en mí simplemente siendo como es, tiene la capacidad de cambiarme el humor, es tan divertido y se preocupa todo el tiempo por verme bien, siempre está para mí así como yo para él (esto es recíproco, soy su confidente en sus crisis existenciales).
En un principio eso fue lo que me enamoró de él, hubo un tiempo en que lo amé demasiado y él también me amó, pero no podíamos estar juntos. Lo que tenemos ahora es mejor, no se puede comparar con nada, tiene prohibido irse y sé que no lo hará, hemos pasado por tanto.
Ahora quiero estar bien, quiero estar tranquila, rodearme solo de gente que me haga sentir cosas buenas.