lunes, 7 de abril de 2014

Cuando odiaba mi cama...

Ha pasado más de 1 mes y ya puedo volver a amar mi cama, debo reconocer que los primeros días fueron los peores, mi cama se había convertido en mi enemiga mortal.
Yo quisiera que él ya no fuera un tema recurrente en mi vida, pero ¿qué puedo hacer? apenas es un mes y escribir esto me ayuda en muchos sentidos, nada es tan horrible e insoportable como se cree en un principio, lo que creías inmenso se puede hacer diminuto si haces las cosas adecuadas para que eso pase. Podría escribir sobre como fue para mi la noche del 5 de marzo, eso podría dejar más clara la gran diferencia hasta hoy, pero aún no es tiempo de eso, algún día lo haré... será un testimonio de supervivencia, o algo así.
Mirándolo de lejos hasta parece estúpido, una chica más con el corazón destrozado... pero a veces las emociones te destruyen, tergiversan tu universo y te pueden llevar a lugares indeseados.
Esa noche después de superar la tormenta, invente fuerzas para dejar todo atrás, al día siguiente hasta parecía que el día tenía más color, me sentía más ligera y la felicidad estaba impregnada en mi piel, ni yo me lo creía... por la noche llegó el tormento, no tenia más distracciones, solo yo y mis pensamientos, mi tortura; los días siguientes fueron muy parecidos, llenaba mis días con música que no me recordará nada, descargue mucha música nueva, toda muy alegre, descargue todo el pop del universo (Sí, en otros planetas también hay pop) cantaba, me reía, me metí en mis proyectos, revisaba cosas que he escrito, pasaba tiempo con mi familia, salia con amigos, a veces sola... los días eran perfectos, pero las noches... ya sentía el pesar solo al estar frente a mi cama ¿Cuantas personas se habrán sentido así? Sé que de todos modos yo no me sentía del todo bien pero por el día me esforzaba por tener una sonrisa en mi rostro y eso me funcionaba, no lo sentía como una mentira, estaba bien de verdad pero por la noche no había nada que hacer, mis pensamientos me atacaban, intentaba leer... no podía concentrarme en ningún libro, intentaba ver una película... las escenas pasaban sin sentido; cuanto odiaba esa cama... mi cama.
Fueron 2 semanas, tal vez un poco más o tal vez un poco menos, algunas noches mi almohada estuvo húmeda... pero todo fue menguando y hoy amo mi cama, amo dormir (es horrible no amar dormir), mis pensamientos se van por todos lados pero ya no me acribillan despiadadamente.
Que importa sufrir unos días, que importa pasar todo esto, que importa si aun no lo olvido, que importa si aun me lastima...ya pasará, todo pasará ¡Todo! y estaré mejor, !Soy mejor! soy mucho mejor de lo que solía ser cuando aun esperaba algo de él y lo mejor es que... todo será mejor cada día, solo ha pasado 1 mes y mi vida esta muy cerca de recuperar el rumbo perdido.♥
Contadores

Contadores de visitas gratis para webCursosContadores de visitas gratis para web

miércoles, 2 de abril de 2014

Un gato, un árbol y unos vecinos que no conocia.

Estaba leyendo mi diario (el de verdad, el de papel, el que es mío y solo mío) y encontré algo que me pasó el mes pasado y pensé «¿Por qué no escribí sobre esto en mi diario virtual?» Y bueno, nunca es tarde.
Domingo 2 de marzo, regresaba de la casa de mi papá con Daniela (Mi hermana menor, una de las personas que más me importan en el mundo), escuchamos unos fuertes maullidos, se notaba que era de un gato pequeño, intentamos ver de donde venían pero cuando nos acercamos al lugar de donde parecían provenir, los maullidos desaparecieron... Pensé que a lo mejor era un gato que se había quedado fuera de su casa pero ya lo habían hecho pasar.
Entre a mi casa y luego de un rato subí a mi cuarto, desde ahí los maullidos se escuchaban más fuertes... No podía estar tranquila, baje otra vez. En el parque habían algunos vecinos reunidos, básicamente un par de señoras y unos niños, todos miraban a la copa de un árbol, ahí había un gato. La historia de ese gato es la siguiente... Al parecer una señora lo había abandonado en el parque al mediodía aproximadamente, un perro lo estuvo persiguiendo y al gato solo se le ocurrió subirse a ese árbol y ahí estuvo todas esas horas, ya eran más de las 23:00. 
Los intentos por hacerlo bajar solo terminaban haciéndolo subir más, no podíamos  hacer nada, solo él podía bajar... hasta hubo un par de llamadas ingenuas a los bomberos, si claro ¡Cómo si ellos fueran a venir! solo nos dijeron que mandarían a serenazgo, ehh, si, ellos tampoco vendrían y si lo hicieran, ¿que iban a hacer? No entienden... había un gatito pequeño muy asustado y desesperado por bajar, es una vida, pero para algunos no todas las vidas son importantes.
Pensábamos en más ideas para hacerlo bajar, íbamos a intentar un par de ellas... Yo pensaba que todo era inútil, que el gato bajará cuando tenga el valor de hacerlo, que eso podría  tardar horas y quizás todos se hayan ido pero yo no, alguien tenia que recibirlo y alejarlo de la calle sino, ¿Qué seria de él? 
Llegaron más vecinos, más ideas y el minino dio muestras de querer saltar, tal vez se animó al ver más publico para él, los gatos son figurettis, por supuesto. Una señora gritaba «¡Va a saltar!», yo no veía nada (soy ciega, solo veo 1 metro delante de mí... tal vez un poco más), si pudiera ver hubiera intentado atraparlo pero solo podía apartarme y rogar que caiga bien; y el gato fue valiente (valiente y figuretti) se lanzo desde casi 10 metros y una señora si intento atraparlo y al ver que no podría atraparlo puso su pecho y amortiguo la caída, el gato reboto y cayo en 4 patas al pasto... Caminó, nos miró, recibió caricias, le trajeron comida, empezó a comer ignorándonos, comía como si no lo hubiera hecho en semanas, empezó a ronronear... ¡Estaba perfectamente!
Y decidir donde se quedaría ese gato, todos decían ya tener gato pero que importaba, ese gato ya tenía hogar asegurado aunque fuera temporal. Y los vecinos se fueron, vecinos que no se a que casa iban, que no sé sus nombres pero que sus buenos sentimientos salvaron a un gato.
Al día siguiente lo bañe y limpie, lo deje como todo un gato hogareño, ni siquiera se inquieto al ver a mis otros gatos, ni bien entro a mi cuarto esa noche ya estaba comiendo con todos los demás (eh, a mi perrita si no la pasa mucho) Un día le puse Five porque ya era tarde de noche y estaba contando que mis gatos estuvieran en mi cuarto, one, two, three, four... Five? Y al decir "Five" él salió con un "Miau" de debajo de mi cama y me quedo mirando.
En unos días él se va a un nuevo hogar, a su hogar permanente y espero que tenga una larga y bonita vida, es duro separarse pero a veces no hay otra opción.

Contadores