Un día normal, vas de visita a la casa de tu mamá y te encuentras con tu postre favorito, ordenas tu ropero y te encuentras s/.20, sales a comprar pan y regresas con un gatito nuevo... Son sucesos inesperados que pueden cambiar tu día, incluso tu vida. Él llegó de esa manera.
Estaba mal aquel día, estuve vomitando toda la mañana y tenía una resaca del demonio. Ok, esto no empieza de la forma más romántica ¿Saben por qué? Porque no lo es, es más real, y la vez, de esas cosas que no suelen pasar. En fin, como decía, me sentía fatal y normalmente en esos casos duermo todo el día, pero él me dijo que quería verme y para mí, que alguien te diga eso es muy especial.
Él... Jared, el chico que ahora me trae loquita (más de lo normal). Lo conocí hace algunos años, no muchos, me atraía de forma física, pero no hubiera pensado que llegaria a ser importante para mí. Estuvo en Argentina 2 años, una amiga dijo que habia vuelto. Decidí hablarle porque detesto a su ex, odio admitir que soy rencorosa, pero así soy, él sabe las razones por las cuáles le hablé, razones que pasaron a segundo plano muy rápido y luego terminaron desapareciendo.
Hablamos por 2 semanas, hubo coqueteo desde el primer día, no sé por qué, pero me gustaba.
Tuve miedo cuando lo vi, pensé ¿De qué mierda vamos a hablar? Eso no fue problema, él siempre tenía que decir, además pronto descubrí que ambos amabamos las series, películas, libros, mangas, cómics... Unos frikis totales, muy bello. Estábamos viendo muñequitos de los transformers cuándo él tomó mi mano, comenzamos a caminar así. Cuándo él tomaba mi mano lo hacía directamente, cómo si mi mano ya fuera de él; yo en cambio era más sutil, tocaba su hombro, bajaba a su codo y deslizaba mi mano hasta la suya, me encantaba que sus dedos ya estaban esperando entrelazarse con los míos.
Suerte para ambos, tal vez más para mí, ese día había una expo de Star wars, estaba extasiada. Cuándo cruzamos la puerta, él me jaló hacía él y me dio un beso, fue perfecto.
Hablamos más, hablamos mucho, y cuándo me acompañó a mi paradero me dijo que no me fuera aún.
"¿Quieres entrar?" fue la frase con la que intenté sabotear todo lo que había pasado en esas horas, no es que lo haya hecho conscientemente, sólo sabía que él quería entrar, había un hotel al frente.
Fue hermoso, sí, el sexo también puede ser hermoso, cada beso, cada caricia, me miraba cómo si fuera perfecta, una sensación poco familiar.
Nos teníamos que ir, pero era difícil, estaba desnuda, abrazada a él, cuando me preguntó si quería ser su novia y le dije que sí, besé su barbilla y su cuello, "Esto es demasiado loco" le dije, "No duraremos ni una semana", pensé.
Tenía miedo, he tenido miedo todo el tiempo, nada es tan bonito, nada funciona tan fácil.
Es un mes apenas, pero yo adoro a ese chico, quiero vivir tocando el lunar de su cuello, escuchando su linda voz, que se quede dormido en una llamada y tan sólo oír su respiración. Quiero caminar de su mano, cantar en la calle, que me escuche saludar a cada animal que se nos cruce en el camino, ir al cine, tan sólo estar con él, cada lugar es especial si estamos juntos. Quiero ser parte de sus sueños y hacerlos realidad.
Quiero hacer cosas tan tontas como celebrar los 1000 días o cosas tan serías como que sea el padre de mis gatos (Equisde).
Te quiero demasiado, Jared, no sé cuánto tiempo esté a tu lado, no sé que nos espera, pero trataré de que sea lo mejor. Aún hay muchas cosas que tengo que hacer por primera vez contigo ¿Estarás para mí?
martes, 18 de junio de 2019
18
Suscribirse a:
Entradas (Atom)