Creo que una de las cosas que más quieren la mayoría de personas es independizarse, vivir solos, tener toda la libertad del mundo. Yo he querido eso probablemente desde mucho antes en que la gente normal empieza a desearlo, a mí me agobiaba compartir el espacio, demasiado.
Hace un año vivo sola (o algo así), es genial... es como pensé. Puedo hacer con mi tiempo lo que me de la gana, desayuno cuando quiero, como (no como), puedo tener un día de flojera sin que nadie me diga nada. Tengo tiempo para escribir y concentrarme en lo que necesito, puedo pasar tiempo con mis amigas sin que nadie nos moleste, mis mininos están más seguros ahora, no tengo miedo de que se escapen o de que alguien les haga algo ¡puedo cocinar lo que quiera! Puedo hacer cupcakes♥ Puedo quedarme todo un día leyendo o viendo películas y series, el tiempo es solo mio, puedo bailar, puedo cantar, puedo salir de la ducha sin toalla (bueno, eso no fue tan bonito cuando me olvidé de cerrar una ventana) y muchos etcéteras.
Al principio creí que lo que más me costaría sería estar tantas horas sola, no porque fuera malo, sino porque sería extraño, pero fue bastante fácil y una vez que tuve Internet ni siquiera podía sentirme sola. También tenia miedo de enfermarme y no tener nadie que me atienda *insertar tigerbell llorando* soy muy engreída cuando estoy enferma y por alguna razón me deprimo bastante, pero hasta ahora no me he enfermado tan gravemente, o sea sí pero no... he podido con eso.
Pero por supuesto que no todo es alegría y felicidad, hay cosas en las que uno no piensa cuando quiere vivir sola.
Tener que limpiar todo el tiempo... ¡Por Dios! ¿Es que el piso nunca va a estar limpio? barrer, trapear, encerar y ni siquiera quiero hablar del baño, no tenía ni idea de que las cortinas de baño se lavaban y las jaboneras... si hay jabón en ellas ¿por qué se ensucian? Y mis gatos... son adorables y los amo, pero no me ayudan mucho con el orden, y no me atrevo ni a tener adornos porque los harían pedazos y mis cortinas prácticamente son desechables, se trepan,las jalan, las tiran. Es una flojera tener la mesita limpia, los sillones alineados, los cojines esponjados.
Cuando alguien llega de improviso y tengo que ser buena anfitriona... No, lo siento, no soy buena anfitriona, si quieres algo pídelo o ya debes saber donde encontrarlo o sino no estarías en mi casa, aun así hago lo posible por ser cortés, aunque sea una flojera, si... sobre todo cuando va a llegar alguien y todo tiene que estar especialmente ordenado, tengo que fijarme que no haya ropa tirada por ahí (sobre todo esa que se supone nadie debe ver). Piensas en cosas que no sabes que ibas a pensar, como si hay papel higiénico, si hay agua hervida, si hay comida... y yo no estoy especialmente interesada en la comida, no soy anorexica, no... o no sé, según yo es depresión, esa fija y constante que nunca se va *pero ese es otro tema*.
Y hace un rato escribí «¡puedo cocinar lo que quiera!» con mucha emoción, pero es que ya nunca hay un «¿Que cocino hoy?» de tu mamá, no. Ahora si tengo hambre, yo sólita tengo que pensar que puedo comer y a veces solo invento comidas, de hecho he desterrado el almuerzo de mis días, ok, estoy hablando mucho de comida.
Y el dinero, por supuesto, ya no es como antes, ahora hay un alquiler, ahora hay un contrato. Ahora hay un «No hay que llamar la atención para que nos renueven el contrato», porque buscar otro lugar donde vivir, otra mudanza, no... eso es desesperante.
No puedo terminar de explicar como se siente, pero puedo decir con certeza que te ves ante situaciones que no te habías planteado antes, no te las habías ni imaginado.
Es complicado y perfecto a la vez, pero esa no es la peor parte de lo complicado, lo peor es...
Y hace un rato escribí «¡puedo cocinar lo que quiera!» con mucha emoción, pero es que ya nunca hay un «¿Que cocino hoy?» de tu mamá, no. Ahora si tengo hambre, yo sólita tengo que pensar que puedo comer y a veces solo invento comidas, de hecho he desterrado el almuerzo de mis días, ok, estoy hablando mucho de comida.
Y el dinero, por supuesto, ya no es como antes, ahora hay un alquiler, ahora hay un contrato. Ahora hay un «No hay que llamar la atención para que nos renueven el contrato», porque buscar otro lugar donde vivir, otra mudanza, no... eso es desesperante.
No puedo terminar de explicar como se siente, pero puedo decir con certeza que te ves ante situaciones que no te habías planteado antes, no te las habías ni imaginado.
Es complicado y perfecto a la vez, pero esa no es la peor parte de lo complicado, lo peor es...

No hay comentarios:
Publicar un comentario