Me desperté de madrugada, me sentía muy intranquila y me di cuenta que no seria fácil volverme a dormir, muchas veces tengo insomnio y no por eso me levanto de la cama pero eso fue lo que hice, salí de mi cama, me fui a otro cuarto donde por ahora esta el gato que le estoy cuidando a mi hermana, me eche en una perezosa y el gato ronroneante se echo en mi regazo, me puse a pensar sobre la vida y la muerte, mi vida y mi muerte, en realidad, muchas veces pienso en eso, en el pánico que me da morir sin haber hecho algo realmente bueno por alguien, quien sea, estuve un par de horas así pero me sentía extraña, sentía que yo no estaba despierta para pensar en mi muerte, estaba despierta por alguna razón y no había forma de saber cual, así que me fui a dormir.
Empezaba a despertarme, eran las 10AM o algo así, mi celular sonó con ese timbre personalizado que me avisa que es mi papá quien me esta llamando (Your dad is calling you ♫) contesté con algo de flojera porque pensé que me reclamaría por no visitarlo en un poco más de una semana, sentí en su tono de voz que algo no estaba bien, luego escuché que lloraba, sentí terror absoluto, creí que estaba enfermo, que se sentía mal, que algo le dolia (y era así, aunque en un modo distinto) y sin darme cuenta ya estaba fuera de mi cama y le pregunté desesperada «¿Que pasa?» no respondió de inmediato, hubieron sollozos y luego dijo «Tu abuelita... ha fallecido», mil cosas se me cruzaron por la cabeza en ese instante, por alguna razón no parecía real ¿siempre es así?, le dije cosas que ya ni recuerdo mientras sacaba ropa de los cajones, solo recuerdo que le dije que trate de estar tranquilo y que le avisaría a mis hermanas, Luis (mi ex todo y ahora compañero de departamento) ya estaba llamando a mi hermana Diana, solo le dijo que venga urgente a mi casa, yo le hubiera dicho lo que pasaba pero él pensó que con lo nerviosa que es ella se pondría mal en plena calle, estaba cerca, andaba por el agustino buscando donde mudarse... cuando llegó ya sabía lo que había pasado, por supuesto no se quedo tranquila con la llamada y comenzó a llamar uno por uno a todos los que se le ocurriera, habló con mi papá y llego a mi casa ya con lagrimas en los ojos. Salimos, afuera de la casa de mi mamá estaban Daniela y Alexandra, fuimos a la casa de mi papá, no había nadie, estaba solo, vi a mi papá destrozado y me sentí igual por él, hasta ese momento no había tenido tiempo de pensar en mi abuelita, mi única preocupación era mi papá y por eso tenia que estar firme, era lo único en lo que pensaba. Pero igual empezaba a sentir su perdida, es tan extraño saber que no volverás a ver a alguien y más cuando es alguien tan cercano.
Hace poco escribí sobre mi abuela materna, ella estuvo mal y pudo morir, pero se recupero y no veía posibilidades de ir a un velorio en un futuro próximo y de repente, casi de la nada y sin avisar, sin pensarlo... mi abuela paterna fallece y deja un vació nuevo para mi.
Viví un tiempo en su casa también y sin embargo nunca pude tener lazos muy estrechos con ella, aun así siento su ausencia, todo el tiempo caen recuerdos sobre mi, recuerdos que más parecen una película antigua que pronto se gastara de tanto reproducirse, porque son solo esos y nada más, ya no habrán más, recuerdo su voz diciéndome que era su nieta hermosa, «Hermosa como todas mis nietas» me dijo la ultima vez, la recuerdo andando siempre dispuesta a olvidarse de su edad, entregada a su iglesia... la recuerdo en mi cumpleaños, la recuerdo en Navidad, la recuerdo creando... ella era una artista, pintora, artesana, escultora, siempre aprendiendo y enseñando a los demás.
En la ceremonia del velorio, cuando cantaron los himnos de la Iglesia, yo estoy segura, yo pude escucharla, ella estaba ahí cantando... y ¿qué habrá pensado cuando mi tía dijo algo polémico sobre su religión? «Dios es para todos», amé esa frase. Durante el velorio se me escaparon unas lagrimas de más, unas que no quería soltar, las demás se fueron cuando al fin estuve en mi cama, lloraba el vació que ella había dejado... su casa llena de cuadros hermosos, adornos, telas cosidas y bordadas, todo por ella... su casa tan llena de ella y ella no estaba ahí, solo un cuerpo vació sin alma.
No sé como explicarlo, nunca había perdido a alguien cercano a mi, es inevitable extrañar más lo que sabes que se ha ido para siempre, siento y creo que esta en un lugar mejor, pero aquí se siente como si hubiera dejado un hueco... hay un hueco en el mundo, algo falta, algo ya no esta y sin embargo todo sigue girando igual, son tantos agujeros a la vez y el mundo sigue girando del mismo modo, así es la vida, así es la muerte...
Físicamente no esta, pero sé que ha dejado huella en muchas personas y esa es otra forma de vivir.
Te extraño abuelita y sé que es lamentablemente a destiempo, pero no permitiré que mi película se gaste, te recordaré y aprovecharé los buenos ejemplos que dejaste en mi vida.

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