lunes, 12 de mayo de 2014

Dona sangre

El sábado fue un día bastante especial de principio a fin... en esta entrada de mi blog escribiré sobre el principio.
Y en realidad todo comenzó un viernes por la noche, cuando les escribí a Lizeth y Joselyn para confirmar nuestra salida para el día siguiente (que al final no fue de tres, sino de dos), Joselyn mencionó que iría a donar sangre y si alguna de nosotras podía ir con ella porque no quería ir sola, yo no tuve ningún problema con eso, siempre que pueda ayudar, lo haré. Claro que no contaba que fuera a la mañana siguiente, me da mucha flojera salir temprano y más sin previa preparación psicológica pero bueno... mi flojera importaba un comino en este caso.
Sábado 8:00 AM, moría de sueño, casi ni dormí, en los últimos días mi insomnio ha vuelto intensamente... 8:10 AM, me senté en mi cama y me concentré en salir de ella, 8:15 AM, me levanté y me vestí fugazmente, 8:35 AM, ya estaba lista para salir pero Jose llegó casi con una hora de retraso (Ay, Jose... casi me duermo de nuevo). Salimos y fue un milagro que llegáramos —en realidad pensando  profundamente, todo fue un grandioso milagro—, no sabíamos como llegar y nos subimos a 3 carros para poder llegar al INEN.
Yo no tenía idea de a donde iba, ni para que íbamos a donar sangre... no me importó preguntar, solo pensé que no podía ser para nada malo ¿no?
No voy a negar que tenía algo de nervios, soy de las que estaban al borde del desmayo solo en las clases de biología. Ambas llegamos a pensar que no podríamos donar y una pequeñisima parte en nuestro interior quería que eso fuera así (esa pequeña parte se llama miedo o simplemente nervios), no poder no es no querer... pero por suerte no fue así, nos vieron y dijeron que por nuestra talla de hecho que llegábamos al peso requerido, nos sacaron una muestra de sangre, nos hicieron llenar una ficha que tenía muchas preguntas indiscretas (y me di cuenta que mi vida "indiscreta" es muy aburrida). Pasamos de ser postulantes a donantes y llenaron 1 bolsa con 450 ml. de nuestra sangre (1 bolsa por cada una, claro), la sensación fue extraña, pero al menos no me sentí mareada o débil, tal vez porque sabia que estaba haciendo algo bueno... o tal vez porque tenia que estar bien para salir más tarde, esa es una duda que aún no resuelvo.
Fue una experiencia maravillosa, y algo que quiero que sea constante en mi vida, en 3 meses volveré a estar apta para donar, pero eso no es lo mejor... lo mejor fue saber que podremos conocer a los niños de la ONG a los que irá a parar nuestra sangre, eso me emociona mucho y espero que sea muy pronto. Recuerdo que no paraban de darnos las gracias por lo que habíamos hecho pero si supieran que yo me sentía muy agradecida po poderlo hacer, no fue un favor, no... fue algo reciproco.
Esos niños aún necesitan más donantes, tienen deudas de sangre que necesitan cubrir para poder seguir con su tratamiento, un poco de sangre que puede salvar vidas... hay muchos mitos acerca de donar sangre, por ejemplo, yo tengo un tatuaje y un piercing y eso no fue ningún impedimento. Espero volver antes de 3 meses con voluntarios que consigamos Jose y yo, si a alguien le interesa me puede contactar por inbox y coordinamos.
La recompensa vendrá del cielo, incluso se siente al instante... muchas veces miramos a un costado, es hora de ver alguna vez a quien nos necesita.
Yo me sentía bastante mal porque, por causas imposibles de controlar, perdí una oportunidad de trabajo para ese día sábado, pero si todo hubiera pasado como quería... no hubiese tenido esta maravillosa oportunidad de ayudar, Dios sabe porque hace las cosas y las manda en el momento justo, esto significa mucho más para mí de lo que podrían entender pero Él lo sabe.





Contadores

Contadores de visitas gratis para webCursosContadores de visitas gratis para web

3 comentarios: